2010/11/08

Los Mercados, una forma de poder ciego y lineal. Brevísima descripción física.

Aristóteles consideraba al hombre un animal social (zoon politikon) que desarrolla sus fines en el seno de una comunidad, el Estado, pero para él el Estado era como una especie de ser natural que no surge como fruto de un pacto o acuerdo. En el siglo XVIII Jean Jacques Rousseau escribe el Contrato social, una obra sobre filosofía política que trata sobre la libertad e igualdad de los hombres bajo un Estado instituido por medio de un contrato social. En esta idea se encuentra la base de lo que sería la Revolución francesa, una forma de devolver la soberanía al pueblo que la había perdido a manos de la aristocracia y la monarquía absolutista. Un supuesto origen divino habría puesto en manos del rey absoluto todo el poder.

Después de más de 200 años de aquella revolución y de infinidad de luchas sociales que trataban de defender al débil del fuerte nos volvemos a encontrar con otro poder absoluto que, gracias a la globalización, hace prácticamente inútiles todos los avances sociales de más de dos siglos. Conseguimos separar el poder absoluto, sobre el que no teníamos control, en los tres poderes que conocemos, el legislativo, el ejecutivo y el judicial, conseguimos una democracia parlamentaria que nos daba control sobre el poder que, se suponía, emanaba del pueblo y al final volvemos a estar sometidos a un poder absoluto que se llama el Poder de los Mercados Financieros.

En la Revolución francesa al no haber mecanismos pacíficos para recuperar el poder el pueblo tuvo que tomarlo por la fuerza y cambiar las reglas del juego. ¿De qué forma podremos volver a tomar el poder detentado por los mercados financieros? Supongo que la única salida son las revueltas sociales capaces de poner en peligro el propio Estado y cambiar de nuevo las reglas del juego. En un mundo interdependiente los Mercados tienen mucho poder, pero en esencia ese poder es un espejismo porque su base es sumamente endeble, sus pies son de barro. Un pequeño país como es Grecia ha estado a punto de tumbar la moneda única europea y de provocar un cataclismo a nivel planetario. Conforme la presión de los Mercados de Deuda sea mayor sobre los Estados esa presión se convertirá en una pistola apuntando, cada vez con más tino, a sus propios pies.


Nuestro propio organismo, al igual que las sociedades que creamos son sistemas abiertos lejos del equilibrio. Cuando estos sistemas se vuelven inestables (revoluciones) vuelven a encontrar un nuevo equilibrio en base a las nuevas condiciones del entorno. Los Mercados ejercen un poder lineal que tiende a manejar con torpeza las situaciones, buscan una sencilla linealidad que no es real y con ello realimentan positivamente el Sistema provocando "oscilaciones" cada vez más grandes y peligrosas que ponen en peligro la estabilidad y al propio sistema, que al cambiar sus condiciones muta hacia una nueva solución más estable. La realimentación positiva a la que contribuyen las agencias de valoración primero alentaron una sobreponderación de activos, empresas y solvencias y ahora exageran notoriamente el pesimismo sobre la solvencia de las deudas públicas de un cierto número de países (Miguel Boyer:“Ganar dinero apostando al desastre” (EL PAÍS, 30-04-2010)).


Lástima que detrás de todo esto, que explicado así queda de forma muy aséptica, hay infinidad de historias de sufrimiento y tragedias. Hay miles y millones de personas y la Historia vuelve a repetirse una y otra vez. Siempre la misma tragedia, el egoísmo pisando la dignidad de las personas.


Sobre los sistemas lejos del equilibrio y la Historia: Historia, dignidad y efecto mariposa.

Algún detalle más : El caos que vino del orden, el efecto mariposa.

Algunas aclaraciones, repito el párrafo:"Los Mercados ejercen un poder lineal que tiende a manejar con torpeza las situaciones, buscan una sencilla linealidad que no es real y con ello realimentan positivamente el Sistema provocando "oscilaciones" cada vez más grandes y peligrosas que ponen en peligro la estabilidad y al propio sistema, que al cambiar sus condiciones muta hacia una nueva solución más estable".

Lo que llamo Mercados, son los Financieros de Deuda Pública, de Bonos, capaces de doblegar a los própios Estados sin que podamos hacer prácticamente nada los ciudadanos. Un poder ajeno a nosotros, sobre el que no tenemos control y que decide sobre nuestras haciendas y nuestra vida. ¿Existe mucha diferencia con el poder absolutista de los monarcas del Antiguo Régimen?.

Muy interesante, no tiene desperdicio: En diciembre de 1997 Ignacio Ramonet publicó un editorial en Le Monde Diplomatique con el título “Desarmar los mercados financieros” en el que decía, entre otras cosas muy sabrosas, lo siguiente: “El desarme del poder financiero debe convertirse en un interés cívico de primera magnitud, si se quiere evitar que el mundo del próximo siglo se transforme en una jungla donde los predadores impongan su ley”. Seguir leyendo...Los mercados financieros contra la democracia.

16 comentarios:

frodo dijo...

Antaño eran los nobles y ahora los mercados. Al final siempre estamos dominados por alguien y el dinero siempre esta por medio.

José dijo...

Un texto muy interesante. Te invito a escuchar a Susan George en http://filolaberintobach.blogspot.com/2010/10/las-esferas-del-poder-segun-susan.html

Ella también plantea una posible "salida" a la situación presente orientada centrandola en las iniciativas ciudadanas.

Gracias por tu estupendo blog.

Anónimo dijo...

"Supongo que la única salida son las revueltas sociales capaces de poner en peligro el propio Estado y cambiar de nuevo las reglas del juego. "

¿En qué quedamos, que es el estao o el mercao?

De todas maneras, en este mundo hiperregulado en el que el estado se lleva directamente el 50% de la pasta que se mueve en el país e indirectamente vete tú a saber cuánto, hablar del dominio de los mercados sobre la gente es digno del Lenin más cínico.

Ojalá fuera verdad que lo que sufriéramos fuera la "dictadura" de los mercados porque allí donde imperan sin que moleste demasiado la manaza nada invisible del estado, lo que tenemos es productos baratos y mucha capacidad para elegir. Sólo hay que ver la electrónica, de los sectores menos regulados (de momento) y lo que nos da.

Salvador dijo...

El problema son los mercados desbocados, pero nosotros sólo tenemos control sobre los estados.Cambiando el estado y poniéndolo en crisis podremos actuar sobre los mercados que, como comento, son extremadamente sensibles y con los pies de barro.
Para el Sr. Anónimo.
Saludos.

605U dijo...

Anonimo...

Eso de que el estado se lleva el 50% nose yo si es aplicable en todos sitios.

En serio estas poniendo como malo de la pelicula al estado? por favor! Cuando dices hiperregulado querras decir por las empresas!! lo cual es muy bueno para ellas mismas. O quien crees que financia las campañas de los partidos politicos en EEUU?? particulares? pues no.

Hay una mascara delante de toda noticia... el mundo esta tan dado la vuelta que no se sabe en quien confiar. Lo cojonudo esque a nada que investigues y descubras cosas que indiquen la podredumbre del sistema, mas seras tachado de loco y al ser tachado te convertiras en un loco, te convertirán.

Anónimo dijo...

El mercado regula, el Estado (bueno, en realidad la casta politico-monopolistica que lo dirige) prostituye. La gran virtud el mercado regulado por leyes que defiendan al productor y al consumidor, no por ideólogos interesados, es que pone a cada uno en su lugar. La igualdad es una falacia. No puede ser tratado igual el ciudadano que produce y aporta riqueza a su comunidad, que al parasito, que vive de subvenciones y ayudas, o sea, del trabajo de otros.
Aunque intentan ocultarlo por todos los medios, la crisis actual la han provocado ellos, creando burbujas artificiales que siempre les explotan en las narices a los mismos.
¿El por que de estas burbujas? El mismo que el de la inmigracion descontralada en Europa. Intentar mantener la estafa piramidal que es el supuesto Estado del bienestar. Un Estado que solo devuelve una misera parte de lo que incauta a sus ciudadanos (a las cifras de reinversion me remito) no es un Estado del bienestar, sino un Estado bucanero.
¿Salida? Ninguna. Las masas son muy faciles de controlar, y las mayorias dictan -"mass media" mediante- el destino de la Estados "democraticos".
Triste sino el de un occidente al que se ha despojado de su esencia y ha sido usurpado por los mas mediocres.

migramundo dijo...

De hecho, el contrato se está reinventando constantemente, de tal modo que cada vez es más asocial. Supongo que eso nos llevará a lo que dices que debería ocurrir para lograr que vuelva a ser social.
Interesante análisis. Con permiso, lo tomo prestado.
Saludos

Salvador dijo...

Sobre el estado democrático tenemos control. Sobre los mercados que ahogan a ese estado no. Ese es el problema, un poder casi absoluto sobre el que no tenemos ningún control directo.

Salvador dijo...

Gracias Migramundo, tu si que creo que me has entendido, pero 605U no.

Un saludo.

PG dijo...

No me ha gustado su análisis. Le veo muchos defectos. En primer lugar afirma que el Mercado carece de retroalimentación. Nada mas alejado de la verdad. Si se tratara de un sistema lineal no observaría ud variación alguna en ningún mercado. Sin dudas que esa retroalimentación no es perfecta, los mercados reaccionan con lentitud y tambien de un modo imperfecto y dificil de preveer, y seguramente en este juego de oferta y demanda cambiantes habrán quienes sepan beneficiarse y quienes salgan perjudicados. Pero la alternativa de un Estado controlador de los mercados es sin dudas peor. ¿Ud propone un Estado como el Cubano?
Entiendo que le habrá provocado decir estas barbaridades la actual crisis española, algo para lo que evidentemente no están acostumbrados allí. Pero está perdiendo de vista las enseñanzas que nos ha dejado nuestra historia mas reciente.
La intervención estatal en el mercado debe ser la menor posible.

Salvador dijo...

No creo que se desprenda de mi post la idea de un mercado controlado al estilo de Cuba. El fondo de lo que quiero decir es el nacimiento de un poder, el de los mercados financieros, más parecido al poder absolutista del Antiguo Régimen (anterior a la Revolución francesa) al que se deben plegar los gobiernos soberanos. Un poder que no depende de nosotros y es capaz de destrozar millones de vidas sin pestañear.
El post fue una forma de protesta de esa situación global que nos devuelve a poderes egoistas y absolutos.

Un saludo.

tachenko dijo...

Este post es la prueba de que se puede ser un erudito en un campo y quedar muy mal al salirse de él.
¡Qué malos estos mercados debocados que no dejan que este gobierno nos lleve a la ruina!
Menos mal que gente prestigiosa como Ramonet nos quieren salvar.

Salvador dijo...

Hola tachenko, posiblemente se muy poco de economía pero los millones de economistas que hay en el mundo saben poco más que yo y a las pruebas me remito. Tanto genio ha sido incapaz de prevenir esta crisis.
Y de todas formas reitero la esencia del post: poder casi absoluto sobre nuestras vidas y haciendas de una entidad, Los mercados financieros. Para deshacernos del poder absolutista del Antiguo Régimen se tuvo que hacer una revolución. ¿Qué podemos hacer para regular este nuevo poder absoluto?.

Tomas Bradanovic dijo...

En este post me queda claro que la ciencia -aún la más complicada- es mucho más simple que las ciencias sociales.

Y ciertamente es muy, muy, MUY equivocada esa idea que "los mercados financiero tienen poder ciego y lineal", no es tan sencilla la cosa.

El post está lleno de supuestos morales y juicios de valor que creo que no pueden ser tomados muy en serio.

Salvador dijo...

La actuación de los mercados financieros, con relación a la deuda, han sido definidos recientemente por el Gobernador del Banco de España como un comportamiento de manada. No es una actuación lineal, pero la realimentación funciona, en demasiadas ocasiones, sobre espúreos, puros rumores especuladores. Si existiera una verdadera realimentación sobre la realidad sería mucho más difícil que se comportaran movidos por esos puros rumores.

Efectivamente, el post está lleno de un sentimiento de rabia ante un fenómeno desbocado capaz de doblegar gobiernos y enviar a la miseria a millones de personas.

Cada cual es dueño de juzgarlo, en este sentido respeto su juicio de valor.

Tomas Bradanovic dijo...

jaja touche!