¿
La energía de las fluctuaciones cuánticas del vacío tiene estructura
prefractal?
(**Nota**)
Detrás de esta sencilla hipótesis quizás podamos encontrar seis dimensiones compactadas y el origen de la energía oscura.
Como se comentaba en la anterior
entrada, en la naturaleza observamos una geometría diferente a la euclidea,
mucho más cercana a la que el matemático Benoît Mandelbrot llamó geometría
fractal. Aunque en ella, lógicamente, el fractal puramente matemático no se
puede dar pues su estructura no se puede repetir en un número infinito de
escalas. Por esa razón se llama prefractal, es decir fractal en un número
finito de escalas.
Concepto de estructura fractal
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| Fractal natural (prefractal) |
Con los fractales, estamos ante un concepto geométrico para
el que aún no existe un una definición precisa, ni una teoría única y
comúnmente aceptada.
Kenneth Falconer, en
su obra titulada “Fractal Geometry: Mathematical Foundations and Applications”,
en1990, describe un concepto de estructura fractal ‘F’ como la que satisface
alguna(s) de las propiedades siguientes:
(1).- “F” posee detalle a todas
las escalas de observación;
(2).- No es posible describir “F” con Geometría Euclidiana, tanto local como
globalmente;
(3).- “F” posee alguna clase de autosemejanza, posiblemente estadística;
(4).- La dimensión fractal de “F” es mayor que su dimensión topológica;
(5).- El
algoritmo
que sirve para describir “F” es muy simple, y posiblemente de carácter
recursivo.
En resumen, una técnica análoga a la que los biólogos aplican al concepto de
vida.
La curva de Koch
Los fractales más sencillos, como la curva de Koch, nos
enseñan lo fundamental de su esencia. En este
caso su característica más importante, su dimensión fractal, resulta de
una relación entre dos cantidades escalares. En cada nueva iteración un
segmento de medida tres es sustituido por otros cuatro segmentos de medida la
unidad, tal como aparece en la figura. La relación (log 4)/(log 3) = 1,261859 …
nos da la dimensión fractal de esa curva y determina su forma a todas las
escalas.
En el vacío, la existencia del
cuanto de acción, que está íntimamente unida a la propia naturaleza de la
energía de las fluctuaciones cuánticas, obliga a que su estructura sea
discontinua, escalonada, fractal (prefractal), lejos de la continuidad clásica
(Esta es una hipótesis de la que se parte:
Estructura fractal de la energía
de las fluctuaciones cuánticas del vacío. El planteamiento es mucho más
particular que el que representa la relatividad de escala de
Laurent Nóttale). Hasta el punto de que las trayectorias de
las partículas, electrones, protones, átomos, etc, ha dejado de ser una
verdadera trayectoria para convertirse en curvas fractales de dimensión 2 (
Laurent Nóttale complementó la
definición de
Richard Feynman (1965) y A. Hibbs
sobre las trayectorias virtuales típicas de una partícula cuántica, indicando
que los caminos cuánticos posibles son, en número infinitos, y todos son curvas
fractales caracterizadas por una propiedad geométrica común: su dimensión
fractal es 2). Por
ello la geometría
fractal puede enseñarnos algo que antes no podíamos ver.
Energía del vacío y curva de Koch
Las fluctuaciones cuánticas de
energía del vacío no son simples variaciones sobre un fondo absoluto y estático,
determinan la propia geometría del espacio, por lo que analizando su estructura
podremos averiguar algo más sobre la referencia espaciotemporal que determinan.
La forma en que se puede proceder a analizarlas es idéntica a como se determina
la dimensión fractal de una costa o cualquier figura fractal sencilla como la
curva de Koch. La pauta que nos guía, en nuestro caso, es la variación de la
energía virtual de las fluctuaciones con la distancia. Desde distancias
astronómicas hasta la
longitud de Planck la energía asociada está
siempre en proporción inversa a dicha distancia: si para una distancia D se le
asocia una energía E, para una distancia 2D se le asocia una energía E/2.
En las curvas fractales analizamos
la relación existente entre los segmentos característicos (
escalares) que
definen su construcción, en el vacío cuántico debemos tomar una relación entre
dos magnitudes escalares capaces de definir
la
forma del espacio. Esas magnitudes que varían con la escala son los
diferentes valores que toma la energía del vacío según como se mida. En la
curva de Koch encontrábamos un valor 3 si mediamos la distancia AE en una
dimensión (línea recta) y otro valor 4 si la mediamos en dos dimensiones,
ABCDE.
Suponiendo una hipótesis
fractal para la energía de las fluctuaciones cuánticas del vacío
Podríamos tener algo similar:
Entre dos puntos arbitrarios A y
E, en tres dimensiones, la energía de las fluctuaciones tendría un valor
relacionado con el inverso de la distancia, entre dichos puntos. En nueve
dimensiones (propuesta teoría de cuerdas) su valor estaría relacionado en
proporción directa a la distancia (lo que se corresponde con el valor
encontrado para la densidad de la energía oscura).
(Para seguir paso a paso el
desarrollo de
la hipótesis, sin hacer demasiado pesado el post, se puede
visitar la página
Mi_ciencia_abierta
y de forma más sencilla el artículo de la revista Elementos, de la Universidad
de Puebla,
El sorprendente vacío
cuántico)
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| Gravedad cuántica de bucles |
Generalizando los resultados obtenidos, en base a ciertas
aproximaciones y a las hipótesis de las que se parte, se puede llegar a los
siguientes resultados:
A pesar de lo intrincadas e irregulares que son las fluctuaciones cuánticas
su dependencia con el inverso de la distancia permite al vacío cuántico que se
nos presente de forma, prácticamente, similar al vacío clásico a pesar de las
tremendas energías a las que se encuentra asociado. En este efecto tuvo mucho
que ver la particular geometría que, hipotéticamente, adoptó nuestro Universo: 3 dimensiones
espaciales ordinarias y 6 compactadas. Esta geometría y la propia naturaleza
del cuanto de acción están íntimamente ligadas. Con otra geometría diferente
las reglas de la mecánica cuántica en nuestro universo serían completamente
diferentes.
La estabilidad del espacio-tiempo, de la materia y de la
energía tal como los conocemos sería imposible y, a la postre, tampoco sería
posible la belleza que esta estabilidad posibilita así como la propia
inteligencia y armonía que, en cierta forma, subyace en todo el Universo.
En cierta forma, la malla que constituye el espacio-tiempo que supone la
teoría llamada gravedad cuántica de bucles, en primera aproximación,
estaría conformada por la energía de las fluctuaciones. Las nueve dimensiones
espaciales de la teoría de cuerdas, admitiendo la hipótesis fractal de las
fluctuaciones, configurarían esa dualidad de energías del vacío: en nuestro
mundo tridimensional la energía del vacío depende del inverso de la distancia,
en las nueve dimensiones (seis de ellas compactadas) daría lo que llamamos
energía oscura, capaz de acelerar la expansión del universo.
(**Nota**) Un fractal matemático observa la misma estructura en
infinitas escalas. En la naturaleza no se puede hablar de auto semejanza en
infinitas escalas por lo que en lugar de fractal se utiliza el término prefractal. En
el caso de la energía cuántica del vacío estaríamos hablando de más de 50 órdenes
de magnitud en el recorrido de las escalas, lo que supone un caso
extraordinario en la naturaleza.